Empezemos a hablar de Soberania Alimentaria


No hay duda de que el planeta Tierra está gravemente enfermo, debido a la acción destruidora del Capital, responsable por el calentamiento global y cambio climático., además de la privatización de todas las formas de vida.

Estamos delante de una encrucijada: o cambiamos el paradigma de civilización actual o la humanidad y la vida en el planeta será destruida.

Queremos y buscamos avanzar con el debate por una nueva civilización que se base en la harmonía entre humanidad y la naturaleza, en la que no prevalezca el consumismo y la lógica de la ganancia y del mercado, que destruye los recursos naturales, concentra la riqueza y poder en manos de pocos, genera pobreza y amenaza a todos con el fantasma del hambre y de la desnutrición.

Queremos con este encuentro debatir con la sociedad española, la urgencia de luchar por una sociedad basada en la justicia social y ambiental, en la igualdad, en la solidaridad entre los pueblos, asentadas en valores éticos y coherentes con una sociedad volcada hacia la sostenibilidad de todas formas de vida.

El actual modelo de producción, basado en monocultura extensiva con uso abusivo de agrotóxicos y mecanización intensa, es un modelo de agricultura contra la humanidad. A este modelo se opone el modelo de una agricultura sostenible, basada en la producción de alimentos, respetando el medio ambiente y las personas. 

En este contexto, la lucha por la Soberanía Alimentaria tiene un rol muy importante. Ahora seriamente amenazada por los agrocombustibles. 

Una nueva trampa que quieren imponer a la humanidad. En contrario de lo que afirman sus promotores, como Estados Unidos y Unión Europea, que seria una respuesta ambientalmente amigable frente al cambio climático causado por los combustibles derivados del petróleo, esta nueva ola de monocultivos industriales no disminuira ninguno de los problemas existentes y creará otros, como el hambre, una vez que para la producción de los agrocombustibles, se sacrificará la producción de alimentos. Hecho que afectará no solamente las poblaciones del sur, sino también las del norte.

España, por ejemplo es un país que no tiene Soberanía Alimentaria. Y un pueblo que no logra producir sus propios alimentos es un pueblo esclavo, dependiente. O sea, la base principal para forjar un pueblo libre, soberano, es que tenga condiciones de producir sus propios alimentos. Si un país, una nación, un pueblo, se vuelve dependiente de otro para alimentar a su pueblo, se convierte en una nación dependiente, política, económica e ideológicamente.

Un país que no protege su agricultura y los alimentos, para garantizar la alimentación para todo el pueblo es un país condenado al fracaso. Eso explica, por ejemplo, como en Japón, el precio del arroz es 10 veces mayor que en el mercado internacional, y porqué el gobierno japonés prohíbe la importación de arroz. Garantiza así que toda la producción de arroz necesaria para su pueblo sea elaborada en Japón. Eso es Soberanía Alimentaria. España está lejos de esa realidad.

Los gobiernos que no aplican la soberanía Alimentaria quedan a merced de la voluntad de las transnacionales.

El objetivo de este proyecto es disponer de las informaciones que permitan la sociedad española entender la evolución de la organización capitalista de la agricultura mundial y comprender el papel de la Soberanía Alimentaria en el destino de su gente.

Queremos demandas concretas por la Soberanía Alimentaria y denunciar el sistema imperialista y neoliberal al que se enfrenta.

Que la sociedad española incorpore el objetivo de la Soberanía Alimentaria que es poner en el centro del sistema alimenticio a aquellos que producen, distribuyen y consumen, oponiéndose a las exigencias de los mercados y de las empresas. 

Se trata de priorizar los mercados locales y nacionales y fortalecer la agricultura y la pesca, colocando la producción alimentaria, la distribución y el consumo de alimentos saludables, sobre la base de la sostenibilidad social, económica y medioambiental.

Autor: Vasili Arkhipov

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