15M y la necesidad de un movimiento sin banderas


Desde hace tiempo se está gestando en el estado español un movimiento que redefine las coordenadas políticas definidas por el sistema. No se trata tan sólo de que la clase política española esté corrupta y vendida al poder financiero, es que las coordenadas en las que se establece la división política de los partidos están dejando de coincidir con la división política del ciudadano informado.

Por supuesto que muchos irán a votar al PPSOE este domingo, pero esto no puede ocultar la hemorragia que ha quedado definitivamente abierta el 15 de Mayo de 2011, que ha dejado al descubierto la profunda podredumbre del sistema democrático español, cuyas instituciones gobiernan a espaldas de sus ciudadanos.

Los partidos políticos EA, CiU, PNV, UPyD y UPN se han negado a comentar lo sucedido. Para Esperanza Aguirre (PP), la reclamación de regeneración de las instituciones democráticas es "antisistema" y recomienda a los demócratas que funden su propio partido. Pepe Blanco (PSOE) en el extremo del surrealismo llama a los manfiestantes a "votar contra aquellos que compartieron mesa y mantel con los de la codicia y los de la especulación", como si la cosa no fuera con ellos.

Hace algo más de un año, las grandes empresas y bancos del Ibex 35 tuvieron la feliz idea de una campaña que se llamaba “Estosololoarreglamosentretodos.org”, la cual vino a decir con un despliegue inaudito de medios que teníamos que poner al mal tiempo buena cara y saldríamos juntos de todo esto. Fue entonces cuando en respuesta montamos una página alternativa en “estosololoarreglamossinellos.org”, que se difundió como la pólvora en Internet y que cuando los medios de comunicación nacionales no pudieron ignorar, intentaron atacar: Para El Pais éramos conservadores, para Telecinco ultraizquierdistas antisistema, para El Periódico “lisérgicos”. Nos censuraron en Facebook y gracias a la solidaridad en Twitter, Menéame y otros lugares se montó el ruido para que se echaran atrás y pudiéramos escribir de nuevo, mientras llegaban apoyos desde todo el espectro ideológico de gente ilusionada por hacer algo para cambiar todo esto.

Nuestro gran delito fue proponer a la gente que opinara, y crear un documento recogiendo las propuestas más votadas. Esto bastó para ponerle los pelos de punta al Estado.

Sin embargo, a la larga aquella iniciativa no acabó de cuajar como tal y los foros anónimos acabaron quedando vacíos, aunque persista en Facebook como un grupo de tamaño considerable. Le sucedieron otras iniciativas, y eso sucedió porque era necesario: Porque el ciudadano tiene un sentir, y busca aquello que le ayuda a expresarlo, y este tipo de iniciativas están respondiendo a algo que existe de por sí en la ciudadanía. Por eso "Democracia Real Ya" está funcionando.

La experiencia con el sorprendente éxito que tuvo “sinellos.org”, nos ayudó a entender algunas claves que quizá sean útiles para entender lo que hoy está sucediendo. Y es que creemos que el pueblo necesita hoy formas de expresión de las que carece. La forma en la que el Estado ha definido la confrontación entre izquierda y derecha nos resulta cada vez más ajena, y no porque no hayan diferencias ideológicas reales en este u otro tema, sino porque hay una urgencia mucho mayor, que es la necesidad de recuperar la democracia y arrancársela de las manos al poder financiero que la tiene secuestrada.

Los dos grandes partidos políticos en España -por no seguir señalando- no son más que esbirros del poder económico, tanto del español como del que viene de Europa, y del de EEUU como hemos podido saber gracias a Wikileaks en los últimos meses. Los dos grandes sindicatos españoles han destruido el sistema de pensiones, y es obvio que tampoco nos representan. España se encuentra gobernada por unas ratas corruptas que se sientan en los consejos de administración de bancos y grandes empresas a las que da igual que uno u otro partido esté en el poder, porque saben que gobiernan ellos igualmente. La democracia mercantil se ha vuelto en la voluntad de los mercados y del poder económico, y cada vez son más quienes lo saben, mientras sufrimos una crisis-estafa fabricada por quienes siguen despidiendo a trabajadores al tiempo que como Telefónica regalan primas millonarias a sus altos directivos.

El 15M ha trasladado a la calle lo que ya veíamos venir desde hace tiempo. Cada vez más, la clase política española no representa más que a sus propios intereses y a los de sus amos. Y estamos hartos de esto, y somos capaces de unirnos sin banderas para recuperar la democracia. Hoy aquello que el Estado define como derecha e izquierda en las coordenadas políticas que el poder económico permite, está desdibujándose para dar paso a un movimiento ciudadano que quiere recuperar la democracia de sus repugnantes garras.

Por eso, no debemos caer en la trampa del poder: Este movimiento ciudadano no puede tener definición, ni banderas, ni ideologías concretas. No puede ser de izquierda ni de derecha, porque si nos dejamos encasillar por sus definiciones, fracasaremos estrepitosamente. Somos los de abajo contra los corruptos que se han parapetado arriba, y estamos hartos de vosotros.

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