Ciudades sostenibles para el siglo XXI - Propuestas de EQUO



Presentación

El 70% de la población española vive en ciudades. La ciudad se ha convertido en un espacio básico para el bienestar y la convivencia en la sociedad. Las ciudades, que hasta ahora han sido parte del problema por insostenibles, pueden convertirse en parte de la solución. Esa es nuestra propuesta.

La enorme crisis económica, social, energética, ambiental y política en la que vivimos, que se concentra de manera especialmente intensa en las ciudades, requiere soluciones combinadas que den respuestas simultáneas a todas ellas. Los próximos cuatro años van a ser decisivos.

En una situación en la que los líderes mundiales son incapaces de llegar a acuerdos para hacer frente a la pobreza o al cambio climático y en la que los gobiernos gobiernan al dictado de la codicia de los mercados, los municipios pueden mostrar otro camino, pueden promover otra economía y los empleos verdes, pueden actuar frente a la pobreza, pueden reducir sus emisiones a cero –como lo está haciendo el ayuntamiento de Copenhague– y pueden enseñar que se puede gobernar en favor de la ciudadanía y no de los mercados.

Los municipios, agentes de cambio fundamentales, no permanecen ajenos a los grandes desafíos, pero tampoco pueden hacerles frente en solitario. Cuestiones como los problemas del modelo de financiación municipal o algunas características del sistema electoral español, se encuentran en la base de muchos de los problemas que hoy presentan nuestras ciudades.

Este documento, sin embargo, al sintetizar propuestas marco válidas para una mayoría de ayuntamientos, no hace posible profundizar en estos temas, aunque somos conscientes de su importancia y de la necesidad de abordarlos en profundidad en un futuro próximo.

Con estas propuestas, la Fundación Verde Europea (GEF) y EQUO pretenden hacer una  aportación al debate municipal, dibujando las principales líneas de cambio hacia la sostenibilidad.

Ejes y argumentos que deberán ser concretados de acuerdo a la realidad de cada municipio. El momento que estamos viviendo exige propuestas electorales que sean un contrato claro con la ciudadanía para el cambio hacia la sostenibilidad, donde se plasmen compromisos y medidas concretas, con indicadores y rendimiento de cuentas.

Por eso en EQUO creemos que los diferentes programas electorales, adaptados a la realidad de cada municipio, deberían estar articulados en torno a dos grandes pilares: calidad democrática y sostenibilidad.

Tolerancia Cero a la corrupción

Con ayuntamientos honestos y transparentes que promuevan la participación construyendo ciudadanía.
Porque no queremos ayuntamientos que no informan de lo que hacen, que no piden la opinión de la ciudadanía cuando actúan, que contratan para los amigos, que encubren la corrupción…
Porque queremos participación ciudadana, ayuntamientos honestos y transparentes, que rindan cuentas a la ciudadanía y “Tolerancia Cero” con la corrupción.

Ayuntamientos que fomentan la democracia prospectiva, es decir, en la posibilidad de decidir democráticamente cómo queremos que sea el futuro y que esa decisión determine los procesos de planificación de nuestras ciudades.

La calidad democrática se construye día a día. Por eso necesitamos una Administración abierta y transparente, cercana a la ciudadanía; pero también una ciudadanía que quiera, pueda y sepa aproximarse a los procesos de planificación y gestión urbana.

De ahí que las propuestas de educación y formación para la participación deban ser una constante en todas las políticas que se articulen.

Dignificar la vida política: transparencia y buen gobierno

Profundizar en democracia y apostar por la participación supone reconocer la obligación que tienen los representantes públicos de recuperar la adhesión y la credibilidad en la Política, entusiasmando a la ciudadanía en el apasionante proyecto de la construcción de lo público.
Para ello, los cargos públicos deberían comprometerse a:
• Asumir, como mínimo, el Código de Buen Gobierno aprobado por el gobierno del Estado,
comprometiéndose, al menos, con los siguientes principios:
· Transparencia informativa.
· Custodia de documentos.
· Dedicación al servicio público.
· Austeridad en el uso del poder.
· Prohibición de aceptar regalos.
· Promoción del entorno cultural.
· Protección y respecto de la igualdad de género.
· Rechazar cualquier tipo de clientelismo político.
• Limitar el número de mandatos en la misma responsabilidad pública.
• Realizar declaración de bienes de los representantes públicos en el momento de toma de posesión y al finalizar su mandato.
• Concienciar al funcionariado de su función de servicio público, evaluando y valorando la atención
a la ciudadanía.
• Obrar con responsabilidad por el papel pedagógico y transmisor de valores que tienen los
cargos públicos.
• Establecer procedimientos de rendición de cuentas de los cargos electos ante la ciudadanía, donde se expliquen las decisiones adoptadas y las dificultades encontradas, por ejemplo mediante audiencias públicas anuales de los representantes en los respectivos barrios o distritos.

Una ciudad que promueve la participación es una ciudad descentralizada.

El actual modelo de descentralización en Juntas Municipales y Vecinales presenta graves carencias para conjugar la faceta de órganos de participación y de gestión descentralizada.
Con objeto de salvar estas carencias, proponemos:
• Repensar el actual modelo de Descentralización en las Juntas Municipales de Distrito y en las Juntas Vecinales para hacer de ellas puntos de encuentro, debate y de participación ciudadana.
• Impulsar experiencias de presupuestos participativos.
• Potenciar y dotar de contenido los consejos sectoriales, convirtiéndolos en órganos de deliberación y debate de los distintos agentes implicados.
• Poner en marcha la figura del Defensor/a del Vecino/a.
• Facilitar el ejercicio del derecho a la Iniciativa Ciudadana, la Consulta Popular y el Derecho de Petición.
• Estudiar fórmulas de participación digital y democracia electrónica, tanto en lo referente a información municipal como en la interacción con los responsables públicos.
• Formar a técnicos en procesos participativos e incluir esta nueva dimensión en la formación del personal de la Administración municipal.
• Poner en marcha el Consejo ciudadano de Niños y Niñas, en colaboración con los centros educativos, para fomentar la participación de la infancia en la vida municipal, en una clara apuesta por una educación para la participación.

Documento definitivo sobre Ciudades Sostenibles para el siglo XXI tras las aportaciones de la red equo y las realizadas a través de la web, EN ESTE ENLACE.

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