Diferencia entre abstención, voto en blanco o voto nulo



Todos estamos convocados a elegir los gestores, cada cuatro años, en nuestros Ayuntamientos y Comunidades, y en el gobierno de la nación. Vamos a elegir. Todos elegiremos, INCLUSO los que no acudan a votar, o los que voten en blanco, o nulo, están influyendo en el resultado.

Si decides NO ir a votar o votas en BLANCO, estás entregando tu voto a uno de los dos grandes partidos.

Si no votas, el voto de los que si lo hacen vale más. Es decir, si del total de 34,5 millones de personas, del censo electoral, sólo acuden 6 millones de personas, serán estas las que elijan por los 34,5 millones: por todos nosotros, por tí, por mí. Y estoy seguro que, ni conoces a esas personas, ni te gustará que sean ellas quienes elijan por tí. Excepto si crees que ellos son mejores que tú.

Puede que no te guste el sistema, que no estés de acuerdo con los partidos que se presentan. Pues vota por el cambio de sistema. Busca algún partido, entre los que se presentan, el que se acerque más a tus ideales sociales, sean los que sean. Hay un gran abanico de posibilidades. Ninguna nos gustará al 100%, pues habrá que elegir el que se parezca algo más que el resto, a ser posible, que tengan posibilidades de obtener representación en el Congreso. Seguro que nuestra particular manera de entender la sociedad, está representada y defendida por algún grupo político.

Lo que muchos de nosotros desconocemos es la diferencia entre el voto en blanco, el voto nulo y la abstención.

Voto en blanco
En las mesas electorales deberíamos encontrar, junto a las papaletas de los distitntos partidos, una papeleta en blanco. Es decir sin logotipo y sin nombres de políticos. Insertando esa papeleta dentro del sobre electoral, nuestro voto será contabilizado como blanco. Otra forma de votar en blanco es no poner ninguna papeleta dentro del sobre; al estar vacío se contará como voto en blanco tal y como se indica en la Ley Electoral.

El voto en blanco perjudica a los partidos minoritarios, porque, al ser contado como emitido y válido, eleva el total de votos, y se tiene en cuenta a la hora de repartir los puestos a cubrir, ya que todos los partidos deberán obtener más votos, para conseguir un escaño. Y porque no se les vota a ellos, claro.

Cuantos más votos en blanco haya, habrá más votos válidos, porque se suman al total de votos a los partidos y, por tanto, más votos necesitará un partido para llegar al 5%, en el caso de los ayuntamientos, y al 3% para entrar en el Parlamento.  No es lo mismo el 3% o 5% de 100.000 votos (necesitarían 3.000 o 5.000 votos), que de 150.000 votos (necesitarían 4.500 o 7.500 votos, para tener representación).

Voto nulo
Se considera voto nulo todo sobre electoral que llegue con la papeleta rasgada, tachada, con texto escrito, o modificada de alguna forma por el votante, “o con una fina raja de chorizo dentro”. Todos estos votos se contabilizan y, teóricamente, no afectan al reparto de escaños, ya que, al ser nulos, no se cuentan como válidos. Así pues, el voto nulo tiene el mismo efecto en las elecciones que la abstención. Y ahora veremos por qué.

La abstención
La abstención consiste en no ir a votar. Es una de las fórmulas utilizadas habitualmente para protestar contra el sistema. A mayor abstención, se supone que existe mayor desinterés por las elecciones.
Perjudica a los partidos pequeños, porque quien se abstiene no les vota, y perjudica a la izquierda, que es más abstencionista que la derecha.

Los simpatizantes del PP votan siempre y votan todos. Al PP no le fallarán los números, siempre sabrá cuántos votos, más o menos, va a tener. Y tiene sus acólitos e infiltrados que promueven la abstención, sin declararse del PP.

Los simpatizantes del PSOE nunca votan todos y no votan siempre. Exactamente al revés que los del PP.

Si se abstienen de votar un 40% de los 34,5 millones de votantes, estamos hablando de una cifra muy importante, casi 13 millones de personas, entre 2 y 3 millones más que los votantes de uno sólo de los grandes partidos, en sus mejores resultados.

Entre estos 13 millones de personas hay muchísimos simpatizantes de muchas de las formaciones políticas minoritarias, pero no lo saben. ¿Cuántos de los 34,5 millones de personas se han leído alguna vez un programa electoral?, ¿medio millón?. ¿Cuántos han investigado concienzudamente, o al menos se sienten interesados por las diversas y heterogéneas posturas políticas, que hay entre TODOS los partidos políticos?. Últimamente, cada día muchos más. Pero todavía hay muchos mirando la TV, pocos el periódico y todos sin participar, insisto, muchos sin saber que existe su opción.

Cuando dicen que la abstención no influye, es falso y es incluso interesado. Es obvio y notorio que, si esos 13 millones de personas votasen, lo harían muchísimos a esos partidos minoritarios, y los del PSOE le darían tanta fuerza o más, que sus simpatizantes al PP.

Y si, en vez de abstenerse, votaran a algunos de esos partidos minoritarios, sobre todo que tengan posibilidades de obtener representación en el Congreso, todas esas personas podrían llegar a tener representación en el parlamento, u otras instituciones, y facilitarían que estos partidos pudieran presionar para conseguir lo que pretenden, y tuvieran más fuerza de negociación.

Ya lo creo que es importante NO abstenerse, es importante NO votar nulo, es importante NO votar blanco,es importante “Votar, pero no votar al PP ni al PSOE”

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