Los sueldos multimillonarios de nuestros banqueros: cifras de escándalo para la crisis




Mientras que hay 5.000.000 de desempleados y el salario mínimo interprofesional de un ciudadano común es de 641,40 euros mensuales, mayor incluso que en Grecia, y casi tres veces inferior a los 1.610 euros de Luxemburgo, los banqueros se embolsan unos sueldos desorbitados, algunos, incluso, se aproximan al millón de euros mensual, como el consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz.
El consejero delegado del Santander, cada año, se embolsa 9.170.000 euros
Pese a haber reducido en un pequeño porcentaje su sueldo y las peticiones de la Unión Europea de regular esas cantidades exacerbadas, los altos responsables de las entidades bancarias españolas siguen ganando unas cifras de escándalo. El más cotizado es Alfredo Sáenz. El consejero delegado del Santander, cada año, se embolsa 9.170.000 euros. Tanto Matías Rodríguez Inciarte como Francisco Luzón, ambos directores generales, se embolsan 6.500.000 euros cada uno, según cifras todas ellas hechas públicas. El presidente de la entidad, Emilio Botín, gana algo menos, pero la cifra también es destacable: 3.860.000 euros. El director general Juan Rodríguez Inciarte gana 3.800.000 euros y, algo menos, 3.480.000 euros, Ana Patricia Botín, consejera delegada del Santander en Reino Unido.
El BBVA también premia con altas remuneraciones a sus responsables bancarios. El presidente de la entidad, Francisco González, gana 5.320.000 euros. No es el único alto cargo del BBVA que percibe sueldos desorbitados, su director general, Ángel Cano, gana 3.600.000.
La Caixa tampoco paga mal a los suyos. Isidre Fainé cuenta con un salario de 2.700.000 euros. Algo menos, es lo que se lleva el presidente del Popular, Ángel Ron, con un sueldo de 1.230.000 euros. Parecido a lo que ganaba el ex consejero delegado de Bankinter, 1.050.000 euros, pero que, con el finiquito, creció hasta los 5.710.000 euros.
Lo hacen a la vez que miles de familias están siendo embargadas por las entidades bancarias. Más de 300.000 en los últimos años. Sólo en 2008, cuando la crisis todavía no había alcanzado la gravedad actual, 60.000 familias fueron embargadas por falta de liquidez y, como consecuencia, 180.000 personas perdieron su casa. 2010, batió el récord histórico en embargos, llegando hasta los 195.050. El dato es alarmante, pero, aunque aún no hay datos oficiales del número de familias que han quedado en la calle por culpa de las hipotecas, las estadísticas señalan que a lo largo de 2011, podrían triplicarse los del año pasado.
Casi todos los días, una familia es embargada en España por la grave situación actual. Durante las últimas semanas, tanto las plataformas de afectados por las hipotecas y las organizaciones que forman parte del movimiento 15-M están tratando de evitar los desalojos. Hasta ahora, en algunos casos, lo han conseguido, logrando aplazarlos. Estas plataformas reclaman la “dación de pago”, es decir, que la entrega de la vivienda sea suficiente para saldar las deudas hipotecarias en su totalidad. Algo que ni los bancos, esos que pagan cifras tan desorbitadas a sus empleados a la vez que dejan a miles de sus clientes desamparados, ni José Luis Rodríguez Zapatero ni Mariano Rajoy, quienes deberían velar por el bienestar de la ciudadanía, ni tan siquiera contemplan.


FUENTE: elsoplon.net

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